Por qué hacen ruido las tuberías: diagnóstico por tipo de sonido y cuándo hay que actuar
Última modificación:
Las tuberías de una vivienda no deberían hacer ruido. Cuando lo hacen, el sonido no es aleatorio: cada tipo de ruido apunta a una causa concreta, y saber distinguirlos es la diferencia entre ignorar algo menor y dejar pasar una señal que acabará en avería.
El error más habitual es tratar todos los ruidos de tuberías igual. Un golpe seco al cerrar el grifo no tiene nada que ver con un gorgoteo en el inodoro cuando alguien se ducha en el piso de arriba, ni con un silbido que aparece solo por las noches. Son síntomas distintos de problemas distintos, y algunos de ellos no tienen solución con un destornillador.
Esta guía organiza el diagnóstico por lo único que el usuario tiene delante: el sonido. No por la causa técnica, sino por lo que escucha. Porque así es como funciona la búsqueda real de soluciones.
Tabla de contenidos
El golpe seco al cerrar el grifo o la lavadora
Es el ruido más frecuente y, en muchos casos, el más espectacular. Un golpe único y brusco, a veces tan fuerte que sacude la pared, justo en el momento en que se corta el suministro de agua.
Tiene nombre propio: golpe de ariete. Y su mecánica es bastante directa.
Qué está pasando dentro de la tubería
El agua en movimiento tiene inercia. Cuando cierras un grifo de golpe, o cuando la lavadora o el lavavajillas cortan el suministro de forma brusca mediante sus electroválvulas, esa masa de agua en movimiento no puede detenerse de forma instantánea. Choca contra la válvula cerrada, genera una onda de presión, y esa onda rebota por la tubería hasta disiparse. El golpe que escuchas es literalmente el impacto del agua contra la válvula.
La intensidad depende de dos factores: la presión de la instalación y la velocidad de cierre. Cuanto más alta la presión y más brusco el corte, más violento el golpe.
Cuándo es un problema menor y cuándo no
Un golpe de ariete puntual y moderado es molesto pero no urgente. Si la instalación tiene la presión dentro de los rangos normales (entre 1,5 y 4 bar en redes domésticas) y los golpes son ocasionales, el riesgo inmediato es bajo.
El escenario que sí requiere atención es el golpe de ariete repetido y violento, especialmente si:
Aparece en varios puntos de la instalación a la vez
Ha ido aumentando en intensidad con el tiempo
Va acompañado de vibración visible en tuberías vistas o en electrodomésticos
La instalación tiene más de 20 años y las tuberías son de hierro o cobre
En instalaciones antiguas, los golpes de ariete repetidos aceleran el deterioro de las juntas y pueden provocar microfisuras en los codos y conexiones. No rompen una tubería de un día para otro, pero la debilitan de forma acumulativa.
Por qué a veces el golpe viene de la red del edificio, no de tu piso
Aquí está el matiz que casi todos los artículos sobre este tema omiten: si el golpe de ariete que escuchas aparece cuando tu vecino cierra el grifo, o cuando la lavadora de otro piso termina el ciclo, el problema no está en tu instalación privada. Está en la red interior del edificio.
Una red de distribución sin dispositivos antiariete y con presión mal regulada en la entrada transmite los golpes a través de las tuberías comunes. Lo notas en tus paredes aunque la causa esté en otro piso. En ese caso, la solución no pasa por tu fontanero, pasa por la comunidad de propietarios y por una revisión de la instalación general.
Qué hacer: Si los golpes son suaves y ocasionales, cerrar los grifos con más suavidad y revisar las electroválvulas de los electrodomésticos suele ser suficiente. Si son intensos, recurrentes o vienen de la red general del edificio, la instalación necesita una revisión de presión y posiblemente la instalación de un antiariete en el punto de entrada.
El silbido o el chirrido al abrir el grifo
Un sonido agudo, continuo mientras el agua corre, que desaparece en cuanto cierras el grifo. Puede ser un silbido fino o un chirrido más grave, y suele asociarse a puntos concretos: un grifo determinado, la ducha, la entrada del calentador.
Silbido por presión excesiva
La causa más frecuente es una presión de agua demasiado alta para el diámetro de la tubería o para la apertura de la válvula. El agua forzada a través de un estrechamiento genera turbulencias, y esas turbulencias producen el sonido.
En Barcelona, la presión de red municipal puede superar los 4-5 bar en algunas zonas o en plantas bajas de edificios con mucha carga de columna de agua. Ese exceso de presión no solo silba, también acelera el desgaste de juntas y grifería, y aumenta el consumo de agua sin que se note a simple vista.
Un reductor de presión bien calibrado en la entrada del edificio o del piso resuelve el silbido y reduce el consumo simultáneamente.
Silbido por sedimentos o cal acumulada
En instalaciones con agua dura, y el agua de Barcelona tiene una dureza elevada, la cal se deposita progresivamente en el interior de las tuberías, reduciendo la sección útil. El agua pasa por un canal cada vez más estrecho y genera el sonido característico del flujo turbulento.
La señal de que el origen es la cal y no la presión: el silbido es constante en ese grifo independientemente de la presión, y la salida de agua en ese punto tiene menos fuerza que en el resto de la instalación.
Silbido por aire acumulado en la instalación
Cuando la red ha estado en desuso durante un periodo prolongado, vuelta de vacaciones, corte de suministro para obras, un piso que ha permanecido cerrado, el aire puede haber entrado en las tuberías. Al abrir el grifo, el agua empuja ese aire y produce un silbido intermitente seguido de escupidas de agua.
Suele resolverse dejando correr el agua durante uno o dos minutos. Si el silbido persiste después, el origen no es el aire.
Qué hacer: Localizar si el silbido es específico de un grifo (problema en ese punto: cal o válvula desgastada) o generalizado (problema de presión de red o de instalación general). Si afecta a toda la vivienda o a varios pisos del edificio, requiere revisión de la instalación común.
El gorgoteo o borboteo en el inodoro sin tirar de la cadena
Este es el ruido que más se ignora y el que más información aporta sobre el estado real de la red de saneamiento. El inodoro gorgotea solo, o emite burbujas, cuando alguien usa la ducha, el fregadero, o cuando la lavadora vacía. El usuario no ha tocado el inodoro, y sin embargo el inodoro reacciona.
La competencia lo atribuye vagamente a «presión» o lo despacha en un párrafo. Merece mucho más desarrollo, porque es el síntoma más específico de un problema en la red de bajante.
La mecánica del gorgoteo: por qué el inodoro «respira»
El sistema de evacuación de un edificio funciona por gravedad, pero necesita ventilación para hacerlo correctamente. Cuando el agua cae por la bajante, arrastra consigo el aire que hay en la tubería y crea una depresión, una zona de presión negativa, aguas arriba del punto de caída.
Si la bajante está correctamente ventilada (a través del tubo de ventilación que sube hasta la cubierta del edificio), esa depresión se compensa con aire que entra desde arriba y el sistema funciona en silencio.
Cuando la ventilación falla o la bajante está parcialmente obstruida, la depresión no tiene por dónde compensarse. El sistema busca aire donde puede encontrarlo: a través del sifón del inodoro, del fregadero, de la bañera. El agua del sifón es succionada hacia la tubería para dejar pasar el aire. Ese movimiento de agua es el gorgoteo que escuchas.
Qué significa exactamente y por qué importa
El gorgoteo del inodoro es una señal de dos problemas posibles, ambos en la red de saneamiento del edificio:
1. Obstrucción parcial en la bajante o el colector La bajante tiene acumulación de grasa, incrustaciones o detritos que reducen su sección útil. El agua al caer no fluye libremente y genera una mayor depresión que la habitual. Cuanto más tiempo lleva la obstrucción sin resolverse, más frecuente e intenso se vuelve el gorgoteo, y más cerca está el atasco total.
2. Fallo en el sistema de ventilación de la bajante El tubo de ventilación está obstruido, mal instalado o directamente ausente en edificios muy antiguos. Sin ventilación, cualquier descarga de agua en la bajante genera la depresión que hace gorgotear el inodoro.
La diferencia práctica: si el gorgoteo es constante y va empeorando, el origen es probablemente la obstrucción. Si lleva años igual sin progresar y solo aparece con descargas grandes (lavadora, bañera), puede ser un problema de ventilación estructural de la instalación.
El dato que hay que conocer: el gorgoteo avisa antes del atasco
Una bajante obstruida no colapsa de un día para otro. El gorgoteo es la señal de aviso de una obstrucción que todavía es parcial, el agua sigue pasando, pero con dificultad. En esa fase, una limpieza mecánica de la bajante resuelve el problema de forma completa y rápida.
Si se ignora el gorgoteo durante semanas o meses, la obstrucción progresa. El siguiente síntoma suele ser el desagüe lento en varios puntos simultáneamente. Después, el retroceso de agua. Finalmente, el colapso. Cada escalón del deterioro implica una intervención más compleja y costosa.
Qué hacer: El gorgoteo del inodoro que aparece cuando otros desagües funcionan no se resuelve con el fontanero. El problema está en la bajante o en la red de evacuación del edificio, no en el inodoro. Unainspección con cámara de la bajantepermite confirmar el origen, obstrucción o ventilación, y decidir la intervención adecuada sin abrir paredes.
El ruido de golpeteo o vibración al abrir el agua caliente
Un traqueteo rítmico, similar al de una tubería suelta golpeando contra la pared, que aparece específicamente cuando abres el agua caliente y desaparece con el agua fría. O un chirrido que se intensifica según la temperatura del agua.
La dilatación como origen del ruido
Las tuberías de cobre, el material más habitual en instalaciones de agua caliente de edificios construidos entre los años 60 y 90 en Barcelona, se dilatan con el calor. Un metro de cobre se alarga aproximadamente 1,7 mm por cada 10 °C de incremento de temperatura.
En una instalación con 30 metros de tubería de agua caliente y una diferencia de temperatura de 40 °C entre el agua fría y el agua caliente sanitaria, la dilatación acumulada puede superar los 20 mm. Si la tubería no tiene suficiente espacio para moverse en las sujeciones o en los pasos por forjados, esa dilatación genera fricción, y la fricción produce el sonido.
El ruido aparece al abrir el agua caliente (cuando la tubería se calienta y se dilata) y desaparece progresivamente cuando se estabiliza la temperatura o cuando se cierra el grifo y la tubería se enfría.
Cuándo la dilatación indica un problema mayor
La dilatación en sí no deteriora la tubería si la instalación está bien diseñada, con las sujeciones adecuadas y los puntos de expansión calculados. Elproblema aparece cuando la instalación lleva décadas con sujeciones rígidas que no permiten el movimiento.
En ese escenario, la dilatación repetida durante años genera fatiga en los codos, en los puntos de soldadura y en las conexiones. El ruido es el síntoma visible, el deterioro acumulado en las juntas es el problema real que no se ve hasta que aparece la primera fuga.
En edificios con instalaciones de agua caliente de más de 30-40 años, el traqueteo persistente merece una revisión del estado de las conexiones y de las sujeciones, no solo un ajuste de las abrazaderas.
Qué hacer: Si el ruido es leve y reciente, revisar que las sujeciones de la tubería tienen holgura suficiente para el movimiento térmico. Si el traqueteo es intenso, lleva muchos años presente, o la instalación es antigua, conviene una inspección del estado de las conexiones de agua caliente.
El ruido de agua corriendo que nadie ha abierto
No es un chirrido ni un golpe. Es el sonido inconfundible del agua fluyendo, como cuando tienes un grifo abierto en algún punto de la casa, pero ningún grifo está abierto. O quizás es un susurro continuo que solo se escucha de noche, cuando el edificio está en silencio.
La fuga oculta
Este ruido tiene una sola causa relevante: hay agua moviéndose por algún punto de la instalación donde no debería moverse. O bien una fuga activa en una tubería empotrada, o bien el mecanismo de una cisterna que pierde agua de forma continua.
La diferencia entre las dos:
Cisterna con fuga: el sonido es muy leve, intermitente y se escucha específicamente cerca del baño. La cisterna se vacía despacio y el flotador activa el llenado periódicamente. Se confirma añadiendo colorante al depósito de la cisterna: si el color aparece en la taza sin tirar de la cadena, la goma de la válvula de fondo está deteriorada.
Fuga en tubería empotrada: el sonido puede escucharse en cualquier punto de la vivienda, suele ser más continuo y no tiene relación con el uso reciente del agua. Es el escenario que más urgencia requiere.
Por qué la fuga oculta es el ruido que menos se puede ignorar
Una fuga en tubería empotrada que no se detecta a tiempo no solo deteriora la estructura, va saturando progresivamente el material de construcción que la rodea. Cuando la humedad llega al revestimiento y la mancha aparece en la pared, la fuga lleva semanas o meses activa y el daño acumulado es considerablemente mayor de lo que aparenta.
El consumo de agua del contador también sube, a veces de forma imperceptible si la fuga es pequeña, pero suficiente para notarse en la factura si se compara con periodos anteriores.
La prueba del contador: Cierra todos los grifos de la vivienda y observa el contador durante 15-20 minutos. Si el disco o los dígitos siguen moviéndose con todo cerrado, hay agua moviéndose en algún punto de la instalación.
Qué hacer: Una cisterna con fuga se repara con una pieza de menos de 10 euros. Una fuga en tubería empotrada requiere localización precisa antes de intervenir, abrir a ciegas no tiene sentido si la fuga puede estar en cualquier punto de un tramo de varios metros. La inspección con cámara de lared de saneamiento descarta que el origen sea la red de evacuación; para las tuberías de suministro, existen métodos de detección acústica que permiten localizar la fuga sin demoler.
El gorgoteo en los desagües del baño o la cocina al vaciar
Distinto del gorgoteo del inodoro: aquí el sonido aparece en el propio desagüe mientras el agua baja, un borboteo lento, el vaciado más lento de lo habitual, o el sonido de succión cuando el agua termina de salir.
Obstrucción parcial en el ramal de evacuación
Es la causa más directa. La grasa acumulada en las paredes del ramal de evacuación del fregadero, los residuos de jabón y cabello en el sifón de la ducha o del lavabo, o los detritos en el colector del baño reducen la sección útil de la tubería.
El agua sigue pasando pero más despacio, y al bajar con dificultad genera el sonido de borboteo. El olor que a veces acompaña a este ruido viene del agua que se estanca en la zona de obstrucción y favorece la actividad bacteriana.
Sifón seco: cuando el problema es el aire, no la obstrucción
Un sifón seco produce un gorgoteo muy específico: aparece al usar el desagüe después de un periodo sin uso, y suele venir acompañado de un olor a alcantarilla que desaparece en cuanto el sifón vuelve a estar lleno de agua.
El sifón funciona como cierre hidráulico: la columna de agua que retiene impide que los gases de la red de saneamiento entren en la vivienda. Si la vivienda ha estado cerrada durante semanas, el agua del sifón se evapora y el cierre desaparece.
La solución es tan simple como dejar correr el agua unos segundos para rellenar el sifón. Si el olor vuelve rápidamente aunque el sifón esté lleno, el problema no es la evaporación, es una depresión en la bajante que vacía el sifón activamente (ver sección de gorgoteo del inodoro).
El momento en que el gorgoteo se convierte en urgencia
Un desagüe que gorgotea pero funciona tiene una obstrucción incipiente. Un desagüe que gorgotea y tarda varios minutos en vaciarse tiene una obstrucción avanzada. Un desagüe que gorgotea y el agua empieza a retroceder es una emergencia.
La progresión entre el primer síntoma y el colapso puede ser de días o de semanas, dependiendo de cuánto se use ese desagüe y de lo que siga acumulándose en la obstrucción.
Qué hacer: Si el gorgoteo afecta a un solo desagüe y es reciente, una limpieza del sifón y del ramal próximo suele ser suficiente. Si el gorgoteo afecta a varios desagües simultáneamente o viene acompañado de olor persistente, el origen está en la bajante o en el colector, no en los desagües individuales, y requiere una intervención en la red de evacuación del edificio.
El ruido nocturno que no aparece de día
Un caso particular que merece mención separada: el ruido de tuberías que solo se escucha por la noche o en las primeras horas de la madrugada, cuando el edificio está en silencio. Durante el día no se nota, o apenas, pero de noche es perfectamente audible.
Hay dos explicaciones principales, y ninguna de las dos tiene que ver con que las tuberías «se comporten diferente de noche».
El efecto del silencio ambiental
La instalación hace el mismo ruido de día y de noche. La diferencia es el umbral de percepción: durante el día, el ruido de la calle, los electrodomésticos y la actividad del edificio enmascaran sonidos que de noche, con el silencio, se perciben perfectamente.
Si el ruido nocturno es el mismo que aparece de día al prestarle atención, no hay ningún problema nuevo, solo una instalación que ya hacía ruido y que de noche no tiene competencia sonora.
La actividad de la red a horas específicas
Algunos ruidos sí tienen un patrón horario real. Los más comunes:
Cambios de presión en la red municipal: en algunas zonas, la presión de la red aumenta de noche cuando el consumo baja. Ese incremento de presión puede activar ruidos (silbidos, golpes) que de día no aparecen porque la presión está más estabilizada por el consumo general.
Actividad del vecindario: el vecino que pone la lavadora a las 23h, la descarga de inodoros en el edificio o el llenado de calderas pueden generar ruidos que viajan por la red de bajantes o por las tuberías de agua caliente.
Enfriamiento nocturno: las tuberías de agua caliente que se enfrían de noche pueden producir ligeros crujidos por contracción térmica, especialmente en instalaciones con sujeciones rígidas.
Qué hacer: Localizar si el ruido viene de la red de agua (tuberías de suministro, más probable por presión o dilatación) o de la red de evacuación (bajantes, más probable por actividad del edificio). Si el ruido es constante, progresa con el tiempo o va acompañado de otros síntomas (olor, desagüe lento, humedad), merece revisión independientemente del horario en que aparezca.
La tabla de diagnóstico rápido
Para facilitar la identificación antes de llamar a un profesional:
Tipo de ruido
Cuándo aparece
Causa más probable
Urgencia
Golpe seco único
Al cerrar grifo o electrodoméstico
Golpe de ariete
Baja si es puntual
Golpe + vibración intensa
Frecuente, varios puntos
Golpe de ariete + presión alta
Media (revisar presión)
Silbido continuo al abrir grifo
Siempre que hay caudal
Presión excesiva o cal
Baja-Media
Silbido + escupidas de agua
Al abrir tras periodo sin uso
Aire en tuberías
Muy baja
Gorgoteo en inodoro sin usarlo
Cuando otro desagüe funciona
Obstrucción en bajante
Alta
Gorgoteo + burbujas en inodoro
Frecuente, empeora
Bajante obstruida o sin ventilación
Alta
Traqueteo al abrir agua caliente
Solo con agua caliente
Dilatación térmica
Baja si es leve
Agua corriendo sin grifo abierto
Continuo o nocturno
Fuga oculta o cisterna
Alta
Borboteo en desagüe + olor
Al usar ese desagüe
Obstrucción en ramal o sifón seco
Media
Borboteo en varios desagües
Simultáneo en varios puntos
Obstrucción en colector o bajante
Alta
Ruido solo de noche
Horas fijas
Presión red o actividad edificio
Variable
Cuándo el ruido no es un problema de fontanería
Este es el punto que distingue un diagnóstico correcto de uno incompleto. Varios de los ruidos descritos en esta guía, el gorgoteo del inodoro, el borboteo en varios desagües simultáneamente, los golpes que vienen de las paredes comunes, no tienen su origen en la fontanería de la vivienda ni en un grifo que hay que cambiar.
Tienen su origen en la red de evacuación del edificio: la bajante, el colector horizontal, las arquetas de conexión. Son elementos comunes, responsabilidad de la comunidad de propietarios, y su solución no pasa por el fontanero habitual sino por una empresa especializada en redes de saneamiento.
La diferencia práctica es importante. Un fontanero puede revisar tu instalación privada, cambiar una junta o limpiar un sifón. Lo que no puede hacer es inspeccionar el interior de la bajante colectiva o limpiar mecánicamente un colector de 15 centímetros de diámetro que recorre cuatro plantas del edificio.
Señales de que el problema está en la red del edificio, no en tu vivienda
El ruido aparece cuando el vecino usa el agua, no solo cuando tú lo haces
El gorgoteo o la lentitud de desagüe afecta a varios pisos del edificio, no solo al tuyo
El problema ha empeorado progresivamente durante meses o años
La instalación privada de tu vivienda ha sido revisada y está en orden
El edificio tiene más de 30 años y las bajantes nunca se han inspeccionado
En cualquiera de estos casos, la intervención correcta es una inspección de la red de saneamiento del edificio: revisión del estado interior de las bajantes mediante cámara, limpieza mecánica si hay obstrucción, y evaluación del estado general de la red antes de que los síntomas escalen.
Preguntas frecuentes sobre ruido en tuberías
¿Es peligroso el golpe de ariete para las tuberías?
Un golpe de ariete aislado y moderado no representa riesgo inmediato. El problema es la acumulación: si la instalación sufre golpes de ariete frecuentes durante años, las juntas y los puntos de soldadura acumulan fatiga. En instalaciones antiguas de hierro o cobre, esa fatiga puede acabar en microfisuras. Si los golpes son intensos o frecuentes, instalar un antiariete en la entrada de la instalación es la solución definitiva.
¿Por qué el inodoro hace ruido cuando tiro de la cadena en el piso de arriba?
El sonido del agua cayendo por la bajante se transmite por la propia tubería y por la estructura del edificio. Es completamente normal escuchar el flujo de agua de los vecinos a través de las paredes, especialmente en edificios con bajantes de hierro fundido, que conducen el sonido mejor que el PVC. Si el sonido va acompañado de gorgoteo en tu propio inodoro, eso ya no es transmisión de sonido: es síntoma de obstrucción en la bajante.
¿El ruido de tuberías puede indicar una fuga que todavía no se ve?
Sí. El sonido de agua corriendo sin ningún grifo abierto es la señal más específica de una fuga activa en la instalación. El hecho de que no haya ninguna mancha visible no significa que no haya fuga: el agua puede estar moviéndose dentro de la estructura durante semanas antes de que llegue al revestimiento. La prueba del contador es el primer paso para confirmarlo.
¿Cuándo hay que llamar a un profesional por el ruido de las tuberías?
La respuesta corta: cuando el ruido es nuevo, cuando empeora, o cuando va acompañado de otros síntomas (olor, desagüe lento, humedad en paredes, retroceso de agua). Los ruidos que llevan años igual y no progresan suelen ser molestias de instalación, importantes de revisar, pero no urgentes. Los ruidos nuevos o que evolucionan son señales de algo que está cambiando en la instalación, y eso merece atención antes de que el cambio llegue a un punto sin retorno.
¿Por qué las tuberías hacen más ruido en invierno?
Varios factores convergen en invierno. La temperatura del agua de red es más baja, lo que aumenta la diferencia térmica con el agua caliente sanitaria y amplifica los ruidos por dilatación. La presión de la red puede ser más variable. Y la mayor diferencia de temperatura entre el interior de la vivienda y las tuberías exteriores o empotradas en muros exteriores puede provocar contracciones térmicas que antes no se notaban. Si el ruido invernal es nuevo y va más allá de los crujidos ocasionales, merece una revisión.
Hay un artículo sobre este tema en prácticamente todos los blogs de desatascos, fontanería y medioambiente en España. Todos tienen la misma estructura: una lista de diez cosas prohibidas, una frase sobre el daño al medioambiente, y un botón de contacto. Lo que ninguno explica es lo que ocurre físicamente dentro de la tubería cuando […]
Las tuberías de una vivienda no deberían hacer ruido. Cuando lo hacen, el sonido no es aleatorio: cada tipo de ruido apunta a una causa concreta, y saber distinguirlos es la diferencia entre ignorar algo menor y dejar pasar una señal que acabará en avería. El error más habitual es tratar todos los ruidos de […]
Muchos responsables de taller, lavadero o aparcamiento instalan un separador de hidrocarburos cuando abren el negocio, lo registran como requisito cumplido y no vuelven a pensar en él. El problema es que un separador que no se limpia con la frecuencia adecuada deja de funcionar, y cuando deja de funcionar, la instalación está vertiendo hidrocarburos […]
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferències
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.